¿Son para ti los viajes slow?

viajes slow

Soy una persona tranquila por naturaleza. Me gusta leer, moverme en bicicleta y evitar las prisas a toda costa. Pero Hugo es lo opuesto. Se aburre con facilidad, necesita quemar energía para sentirse satisfecho (normalmente mediante el deporte) y no puede parar quieto ni viendo una peli. Somos como el yin y el yang. 

Por esa razón me es tan difícil explicarle bien explicado lo que son los viajes slow. Para mí son la forma natural de viajar. Sin embargo él suele necesitar más. Más actividad, más estímulos, más planes… Pero no se da cuenta que él es de los dos el que más necesita viajar lento. Al que más bien le haría.

Y el artículo de hoy va de esto. Voy a poner en orden mis ideas y voy a intentar explicar de manera muy simple qué es esto de los viajes slow, qué ventajas tienen y cómo cambiar el chip. Para todos los Hugos del mundo que necesiten viajar (vivir en realidad) lento y aún no lo saben.

¿Qué son los viajes slow?

Dicho así, viaje slow o slow travel, suena como muy novedoso, ¿no crees? Sin embargo, un viaje slow no es más que la forma más natural de viajar. Es decir, como si estuvieras viviendo de viaje. Pero mejor te lo explico con las palabras oficiales. Según Wikipedia, el Movimiento Slow o Movimiento Lento se define como:

El movimiento lento es una corriente cultural que promueve calmar las actividades humanas. Propone tomar el control del tiempo en vez de someterse a su tiranía, dando prioridad a las actividades que redundan en el desarrollo de las personas, encontrando un equilibrio entre la utilización de la tecnología orientada al ahorro del tiempo y el tomándose el tiempo necesario para disfrutar de actividades como pasear o socializar. 

Y esta filosofía se puede aplicar a diversos campos de la vida. Los que tienen más popularidad son:

  • Comida lenta o slow food: Promueve el disfrute de los productos regionales y las comidas tradicionales, cuyos ingredientes en muchas ocasiones se cultivan de forma respetuosa con el medio ambiente.
  • Ropa lenta o slow fashionFomenta la ropa sostenible (hecha de manera artesanal y local), ecológica (con telas recicladas o proveniente de agricultura ecológica) y ética (de comercio justo). Promueve la calidad sobre la cantidad.
  • Ciudades lentas o cittaslow: Intenta resistir a la globalización y evitar el estrés y la rutina diaria individual con hábitos relajados y sin prisas, como no ponerse el despertador el fin de semana, comer sin la tele y en compañía, aficiones tranquilas (leer, pintar, cuidar el jardín…), etc.

Aunque aquí de lo que quiero hablarte es de otro aspecto que está tomando mucha importancia en los últimos años: los viajes lentos o slow travels. El concepto de vivir sin prisas y disfrutar de los pequeños placeres de la vida se traslada también al turismo, a cuando estamos lejos de casa visitando un nuevo lugar: mirar menos el reloj, tachar menos cosas de nuestra lista de sitios por conocer, disfrutar más de la comida, etc. Eso es un viaje slow. Eso es calidad de vida. Y por tanto un viaje de calidad.

¿Por qué hacer viajes slow?

La razón más evidente de por qué necesitas viajar más lento es cuando vuelves de tus viajes y te das cuenta que estás tan cansado que necesitas otras vacaciones para recuperarte. ¿Te das cuenta de lo absurdo que suena eso? Algo falla, ¿no crees?

Sin embargo, si tu viaje hubiese sido un viaje slow volverías descansado de verdad y con las pilas cargadas a tope. Y esto es salud para ti. Parar, bajar el ritmo, desconectar… Son palabras que oímos tanto pero que practicamos tan poco. El cuerpo lo necesita de tanto en tanto. ¿O acaso tu no reinicias tu ordenador de vez en cuando? Si es que los viajes slow deberían ser prescripción médica

Por otra parte, si eres de los que les gusta integrarse con la cultura local y conocer realmente como es tu destino cuando viajas (como a mí), no hay nada mejor que viajar lento para esto. Ahí será cuando te fijes en los detalles de tu entorno y descubras cosas que antes te pasaban desapercibidas. Como esa mujer mayor que viene del mercado, ese grafiti medio escondido en aquella placeta o simplemente la cantidad de gatos que hay por las calles. Por decir algo.

Alojamientos slow

Ya existen alojamientos slow especializados. Son sitios lindos, normalmente rodeados de naturaleza, con un restaurante de comida sana y local y con actividades de bienestar como yoga, masajes, paseos a caballo, meditación, etc. La verdad es que suelen ser todos fantásticos y te incitan a relajarte y tomarte la vida con más calma.

Si te apetece probar la experiencia de alojarte en uno en España, la página de Mi Paisano Slow Hotels puede serte de ayuda.

De todas formas, no es necesario alojarse en este tipo de establecimiento para disfrutar de viajes slow. Una escapada rural a la naturaleza o simplemente un apartamento de Airbnb bonito puede servirte igualmente. Así que como ves, no necesitas gran cosa para dar tu primer paso hacia un viaje slow. 

Truco: para facilitarte la búsqueda de alojamientos para un viaje slow en Airbnb haz lo siguiente: coloca el mapa en la zona que te interese e introduce en el buscador la palabra “slow”. Verás que viviendas más acogedoras… Ah, y si todavía no has probado Airbnb, aquí tienes un cupón descuento de 25€ para tu primera estancia.

Qué hacer en tu viaje slow

Y si has llegado a este punto del artículo pero aún no tienes muy claro qué hacer en tu viaje slow, déjame que te de algunas ideas para inspirarte:

Ver un amanecer

Hay una frase de John Lennon relacionada con los amaneceres que me gusta mucho y dice así:

Cuando hagas algo noble y hermoso y nadie se de cuenta, no estés triste. El amanecer es un espectáculo hermoso y sin embargo la mayor parte de la audiencia duerme todavía.

Cuántas cosas bonitas en la vida nos perdemos… En fin, que sé que cuesta madrugar, y más estando de vacaciones pero el espectáculo vale la pena, de verdad. Haz una siesta para recuperar el sueño perdido y arreglado.

Hacer un picnic en un parque

Si el tiempo acompaña también es un buen plan. Encarga la comida en algún sitio que tenga buena pinta (intenta evitar la comida rápida). O mejor, ve tú mismo al mercado y compra/cocina algo sencillo y rico. Extiende una manta en la hierba y siéntate a saborear la comida mientras oyes los pájaros, hueles los árboles y ves a la gente pasar.

Perderse en una ciudad

Olvídate el mapa en casa y sal a la calle a pasear simplemente. Sin intención de ir a ningún sitio en concreto. Piérdete, no te preocupes. Fíjate en los detalles. Observa a la gente que te cruzas. Escuadriña el interior las casas que te llamen la atención. Pide para comer algo que no has probado nunca.

Pasear por la playa en invierno

Yo soy de esas personas que les gusta más la playa en invierno que en verano. Cuando es toda para mí, puedo llevar a mi perro a correr y mojarme los pies me parece toda una hazaña. Es uno de esos pequeños placeres de la vida que son gratis. Y me mojo los pies en todos los mares y océanos posibles allá donde voy y haga el tiempo que haga.

Disfrutar de un buen libro

En ese picnic del que te hablaba o quizás bajo una sombrilla de la playa en verano. O en una hamaca bajo 2 palmeras. O en esa cafetería tan hogareña. Donde tu quieras, lo importante es que sea un entorno bonito y cómodo para ti. Coge tu libro y olvídate del mundo por un rato. Es un buen plan independientemente de la parte del mundo en la que te encuentres.

Admirar un cielo plagado de estrellas

Si estás en una ciudad no verás mucho, pero si te encuentras en medio de la naturaleza no lo dudes. Es todo un espectáculo. Acostarse en el suelo y mirar hacia arriba un buen rato te hace hacerte preguntas existenciales de la vida. Un momento tuyo para reflexionar y disfrutar del paisaje.

 

Y ya para acabar, la conclusión de todo esto sería: viaja más despacio. Tu cuerpo y tu alma de viajero te lo agradecerán. 🙂

Y si te he picado la curiosidad y te estás planteando el viajar más lento en tu próximo viaje te aconsejo que leas este artículo en el que te cuento como puedes conseguirlo.

Ahora es tu turno, ¿has comprendido lo que son los viajes slow? ¿te han entrado ganas de bajar el ritmo en tu próximo viaje y ver qué pasa?

Espero que sí.  Cuéntamelo en los comentarios.

Sandra Escobadia

Sandra Escobadia

Me llamo Sandra y me gusta ayudar a parejas que quieren viajar a Europa a hacer que todo salga perfecto. Para que sus viajes sean únicos, auténticos y llenos de experiencias memorables.
Sandra Escobadia

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